30/05/2007

Revista Barrilete: La poesía como militancia. 1963-1974

Por Celeste Plaza Roig

La revista Barrilete salió entre los años 1963 y 1974, con periodicidad variable. Si bien no fue de las más conocidas de la época, hizo un gran aporte a la generación poética del 60’, constituyéndose como un espacio donde la poesía bajaba a la calles.


Barrilete era una revista donde principalmente se difundía la obra de jóvenes e ignotos poetas con preocupaciones similares: el tango, la difusión de autores fuera del canon establecido y la creación de una nueva poesía. Roberto Santoro (desaparecido en 1977), quien fue el creador del grupo y director de la revista durante la primera época, Rafael Alberto Vásquez, Marcos Silber, Ramón Plaza, Miguel Ángel Rozzisi, Horacio Salas, Carlos Patiño y Alberto Costa, fueron algunos de sus principales representantes.

La producción de este grupo es uno de los intentos más acabados por reunir el arte y la problemática social, en parte porque sus poetas, en la mayoría de lo casos, lejos de pertenecer a la academia, provenía de extractos sociales bajos, llegados a la poesía gracias al esfuerzo y, por qué no, a la suerte. En este sentido, se definían como “surrealistas”: realistas del sur. Alberto Costa, uno de sus directores dice al respecto: “Nos definíamos como muchachos de barrio que hacían poesía tratando de ser tan directos y llegar tanto a la gente como los autores de las letras de tango, Enrique Santos Discépolo, Celedonio Flores, Homero Manzi y tantos otros. Entendíamos que estos autores llegaban porque partían del sentir de la gente y eso era lo que intentábamos nosotros”. El interés de que la poesía llegara a sectores más amplios de la sociedad era clave para este grupo.


La poesía periodística: Los Informes de barrilete.

El aporte más novedoso del grupo son los denominados “Informes”. Rafael Alberto Vásquez dice al respecto: “La idea de integrarse en un grupo nace a mediados de 1963, con la publicación de los Informes. Sobre un tema propuesto de actualidad, a veces casi periodístico, ocho o diez poetas lo hacían poesía. Eran pequeños folletos de unas diez páginas, vendidos a muy bajo precio, en quioscos, en actos, en la calle, con los que se intentaba una difusión más amplia, pretendiendo ganar un público distinto al de las revistas literarias.” Lavorante (el boxeador que vuelve en coma de los Estados Unidos y muere sin recuperarse), El desocupado, La esperanza, Discépolo, Santo Domingo, y El país fueron los temas que abarcaron estos informes. Del Informe de Santo Domingo se vendieron 25.000 ejemplares en sólo una semana, algo imposible en nuestros días.

En los orígenes del grupo hay un claro interés de ampliar los adeptos a la poesía, transformarla, llenarla de vida y de ciudad, acercándola a la gente. La poesía aparece de esta manera como una forma de militancia, pero no afiliada a un partido político, sino a la vida, a las cosas que nos suceden como personas todos los días y a la indignación que producía en estos jóvenes la injusticia en el mundo. Dice al respecto Rafael Alberto Vásquez: “Barrilete siempre entendió al escritor como persona, en el sentido más amplio de la palabra. Como habitante del mundo y de su tiempo, como ciudadano de su país, no como un ente atemporal encerrado en la torre de marfil”.

No es sólo través de la poesía que intentan transformar su entorno, sino también a través de reivindicar el lugar del escritor en la sociedad, pensando a éste como un trabajador de la cultura. Desde la revista convocaban a que todo escritor que haya publicado un libro se afiliara a la SADE (Sociedad Argentina de Escritores) para que ésta dejara de ser el reducto de los consagrados. Desde éstas creencias Barrilete creó un partido para enfrentar a la SADE en la elecciones y poder sacar a los oligarcas que la conformaban, y aunque no ganan las elecciones en ninguna de las dos oportunidades en que se presentan, logran formar una amplia coalición de escritores de izquierda que hace temblar la estabilidad de dicha institución.

Barrilete, su grupo, la revista, los informes, su sello editorial y la militancia contra la SADE muestran una gran coherencia entre el decir y el hacer, propia de una época llena de sueños, que en mayor o menor medida, eran realizables.

Este texto es sólo un abstract de la investigación en curso respecto de la Revista Barrilete para el Centro Cultural de la Cooperación.

1 comentarios:

mariano dijo...

Realmente muy interesante este artículo; espero que se mantengan noticias sobre la versión ampliada que se menciona. Necesario, además... porque la palabra no sólo fue, sino que seguirá siendo arena de batallas, de militancia, de esos sueños que se mencionan; todos ellos realizables aun, aunque menos palpables como entonces.
Saludos.

Mariano
juandelsuburbano@yahoo.com.ar